Trabajo y familia ¿lo integramos?

Ayer, 14 de junio, tuve el privilegio de asistir en Barcelona a la I Jornada Work & Family que contó con la participación de destacados ponentes del ámbito empresarial, social, político y académico. 

Organizada por El Centro Internacional de Investigación Work and Family (ICWF) del IESE y la Asociación de Familias Numerosas de Cataluña (FANOC) tuvo como tema: «Empresa y Familia ¿aliados o Enemigos?»

Al inicio de la jornada, la Prof. PhD Mireia Las Heras, profesora de Dirección de Personas y Directora de Investigación del Centro Internacional Trabajo y Familia en IESE Business School, explicó los resultados del estudio IFREI (IESE Familiar Responsible Employer Index) dirigido por ella y analizó su impacto en las personas, en la sociedad y en la empresa. Para ello contó como muestra del estudio 1.000 respuestas nacionales y las comparó con otras 45.000 de 25 países de todo el mundo y además segmentó los puestos de trabajo en cuatro entornos laborales: enriquecedor, favorable, desfavorable y contaminante.

Los resultados en España son desastrosos pues, el 45% de los trabajadores declara trabajar en un entorno desfavorable, el 28% califica su entorno de contaminante, el 20% considera su entorno como favorable y solo un 7% lo califica de enriquecedor. Unos resultados más negativos que la media mundial, recoge el estudio.

Ello, junto a otros parámetros del estudio, nos revela el descontento y la insatisfacción que se vive en el mundo laboral en nuestro país.

Hemos de avanzar más en políticas formales en relación a:

  • flexibilidad horaria, trabajo a tiempo parcial y tele trabajo.
  • la existencia de guarderías en los puestos de trabajo, el subsidio por niños, las prestaciones a la conciliación y asesoramiento, figuran como las asignaturas pendientes.
  • el apoyo del líder, si bien es considerado imprescindible para que los empleados a su cargo puedan integrar bien el trabajo con su familia, el nivel de satisfacción por el apoyo emocional e instrumental recibido es más alto cuando hay una mujer al mando, revela el estudio.
  • la adopción de las medidas conciliadoras, como es el caso por ejemplo de las excedencias. Entre un 40% y un 50% de los españoles piensa que hacer uso de ellas para cuidar a sus hijos puede ser mal visto por sus compañeros, y un 70% cree que puede ser negativo o es negativo para su trayectoria profesional.

 

A ello le unimos el problema del cambio demográfico, que es uno de los mayores retos a los que se enfrenta el mundo en la actualidad y en especial España donde la natalidad desciende a mínimos históricos y la media de hijos por mujer es de 1,3, situándose a la cola de Europa.

Hungría es un ejemplo claro de país que ha sabido hacer frente a estos desafíos, y según explico la Sra. Enikő Győri, embajadora de este país en España, lo ha hecho con toda una serie de medidas que, en su conjunto, mejoran la vida personal del trabajador y lo convierten en una persona más feliz y motivada y, por lo tanto, también más productiva. Y ello, redunda, en beneficio de la empresa, la familia y la sociedad.

 

Ahora mismo, Hungría es un país con porcentaje de paro muy bajo que en los últimos años se ha reducido del 12% al 3,7% actual y cuya economía crece en torno al 4%.

¿Se puede poner remedio a esta situación de insatisfacción y hacer que Trabajo y Familia sean compatibles? Sí, se puede, sólo hemos de ser capaces de crear un entorno favorable para ello.

Según nos apunta, finalmente la Dra. María Teresa López, Presidenta del Comité Nacional de Bioética de la Universidad Complutense, hacen falta políticas de trabajo para crear empleo de calidad, medidas de sensibilización para poner en valor a la familia y proteger así las desigualdades, flexibilidad horaria y, desde luego, un discurso político único a favor de la familia (pues de lo contrario cada vez que un nuevo gobierno toma el poder, se pierde lo avanzado y se ha de empezar otra vez).

Aunque está claro que no solo el poder político sino también las empresas juegan un gran papel en este tema, conviene que no nos desanimemos y tiremos adelante para conseguir esa sensibilización tan necesaria en pro del futuro de nuestra sociedad y que es responsabilidad de todos.

¡Hasta pronto!