Liderazgo en el siglo XXI, reaprendiendo a ser humanos

Liderazgo en el siglo XXI, reaprendiendo a ser humanos

Asistiendo hace unos días a la conferencia de Rasmus Hougaard, director y fundador de Potential Project y organizada por el Profesor Albert Ribera de IESE Business School, se planteó un tema de gran interés y actualidad en el mundo empresarial: «Liderazgo, reaprendiendo a ser humanos».

 

Los líderes tienen un poder increíble sobre las personas que han de motivar. Y hoy en día, el trabajo de los líderes y las organizaciones es crear las condiciones idóneas para que su gente sea feliz, se sienta conectada, contribuya positivamente y conseguir que su trabajo tenga un sentido, un propósito.

 

Si miramos el 2017 Gallup Employee Engagement sobre el estado de trabajo en EE. UU, vemos unos resultados sorprendentes porque demuestra que no ha habido un cambio sustancial de comportamiento por parte de los líderes en los últimos años. Ello conlleva observar una realidad triste porque la mayoría de los empleados no están comprometidos con su trabajo ni con la empresa y no lo han estado durante mucho tiempo.

Los datos que se extraen de este informe son:

  • Solo el 33% de los empleados están comprometidos, lo que significa una falta de compromiso.
  • El 65% de los empleados rechazarían una mejora de salario a cambio de ver a sus jefes expulsados de la compañía, lo cual se traduce en una falta de felicidad y satisfacción.
  • El 77% de los líderes creen que con su comportamiento motivan bien y comprometen a su gente, mientras el 82% de los empleados piensan lo contrario.

Estas carencias conllevan un gasto de $46 billones en formación de líderes anualmente en EE.UU.

Situación semejante se puede extrapolar para otros países por lo que estamos asistiendo a una crisis de liderazgo.

 

Aquí planteamos 3 puntos esenciales que poner en práctica para lograr un buen liderazgo en el siglo XXI: mindfulness, selflessness y compasión.

 

MINDFULNESS o ATENCIÓN PLENA

La atención plena es la capacidad de manejar nuestra mente. Sabemos que tenemos alrededor de 80,000 pensamientos cada día y nuestra mente cambia cada segundo. Sin embargo, nuestra mente puede entrenarse y, al practicar la atención plena, estamos fortaleciendo nuestra presencia, nuestro enfoque y nuestra autoconciencia.

Según una investigación realizada por Potential Project y publicada por HBR, los datos muestran que:

  • El 73% de los líderes se sienten inconscientes la mayor parte del tiempo,
  • El 65% a menudo no puede completar las tareas, como resultado
  • El 67% describe sus mentes como desordenadas.
  • Al 96% le gustaría ser más atento.

Estos datos muestran que existe la necesidad de mejorar la atención plena. La ciencia de la atención plena y su práctica (comenzando por 10 minutos cada mañana, durante dos semanas de lunes a viernes) nos brinda enormes beneficios en:

  • Nuestro cuerpo: sistema inmunológico más fuerte, menor presión arterial, menor frecuencia cardíaca, mejor sueño.
  • Nuestra mente: aumento de la función cognitiva, memoria, calidad de vida y reducción del estrés y rigidez cognitiva.
  • En el trabajo, realza:
    • Balance de la vida laboral
    • desempeño laboral
    • resolución de problemas
    • satisfacción laboral
    • colaboración
    • creatividad
    • Enfoque
Al liderar, practicar la atención plena con regularidad le permite al líder concentrarse, estar presente, estar aquí ahora y dejar de realizar múltiples tareas.

 

 

SELFLESSNESS o DESINTERÉS EN UNO MISMO PARA CENTRARSE EN LOS DEMÁS

Nuestro cerebro tiene una red auto-referencial y somos egocéntricos por naturaleza. Sin embargo, podemos practicar la humildad para liberarnos del ego tanto como sea posible.

El buen liderazgo comienza con la humildad y estar completamente al servicio de los demás.

Algunos consejos rápidos de desinterés son:

  • Use menos «yo», «mi» y «mío».
  • Piensa en quién contribuyó a tu éxito: la humildad.
  • Expresando gratitud.

Por lo tanto, al practicar el desinterés tenemos un impacto muy positivo en:

  • Felicidad: el uso activo de «nosotros», «ella» y «tú» mejora nuestra felicidad.
  • Salud: disminuir la presión arterial, cardiopatía y mortalidad.
  • Credibilidad: por ser percibidos como mejores líderes.
  • Éxito: estando orientados hacia los demás y estando al servicio de los demás.

El comportamiento de liderazgo desinteresado mejora fuertemente los siguientes aspectos:

  • Compromiso.
  • Sentido de pertenencia.
  • Comportamientos de ciudadanía del equipo.
  • Sentido de reconocimiento.
  • Innovación.
La cuestión reside en tratar de reducir el EGO ya que este ego conlleva muchos problemas asociados, como hacerte vulnerable a las críticas y la manipulación, corromper tu comportamiento, restringir tu visión y ponerte en una burbuja.

 

 

COMPASIÓN

La compasión se trata de hacer lo correcto para las personas, para ayudarlos y apoyarlos.

La compasión es tener la intención de ser beneficioso y útil para los demás.

Tres consejos rápidos para practicar la compasión son:

  • Siempre revisa tu intención
  • Pregúntate a ti mismo: ¿cómo puedo ser beneficioso?
  • Actos aleatorios de amabilidad

Con estos tres ingredientes, atención plena, desinterés y compasión, el liderazgo puede mejorar hoy.

El libro La mente del líder ha capturado lo esencial del liderazgo en el siglo XXI:

"Ser consciente, desinteresado y compasivo. Con estos, podemos involucrar mejor a nuestra gente y brindar más valor a nuestros clientes" - dice Dominic Barton, Global Managing Director, McKinsey and Company.

 

Os dejo el enlace a la aplicación de The Mind Of The Leader