Ética empresarial: ¿empresas humanas o humanizantes?

Ética empresarial: ¿empresas humanas o humanizantes?

Dando la bienvenida al nuevo año, todos nos planteamos nuevos retos y propósitos que cumplir. Quiero compartir un tema de vital importancia no solo en el mundo empresarial sino en cualquier ámbito de nuestra vida y que está ligado a la manera en que tratamos a la gente que nos rodea y con quiénes compartimos experiencias de vida.

Hace unos meses estuve participando durante un fin de semana intenso en un retiro profesional con mujeres directivas senior y organizado por el IESE Business School desde su departamento de IESE Women in Leadership, que lidera la Prof. Dra. Nuria Chinchilla. Este evento se realiza cada año en el bello paraje de Castelldaura, Premià de Mar, Barcelona, con el ánimo de vivir unos días de formación, networking y crecimiento personal con profesionales de muy diversos sectores y procedencias.

 

 

Entre los prestigiosos ponentes me llamó mucho la atención el Dr. Domenech Melé, entre otros Prof. De Ética de la Empresa en IESE porque abordó la importancia del trato humano y humanizante en la empresa y nos dio las claves para que ello se lleve a la práctica.

 

Que desde una de las escuelas de negocios más prestigiosas del mundo como es el IESE Business School se de relevancia al asunto de la ética es muy esperanzador.

 

A todos nos gusta que nos traten bien y deberíamos plantearnos tratar al prójimo como nos gustaría ser tratados.

Hablar de personas es hablar de dignidad.
Ya Emmanuel Kant afirmaba que «las cosas tienen un precio, pero las personas tienen dignidad».
Y Robert Spaeman dice «las personas son alguien, no algo».

 

Aunque puede parecer muy entendible, a la hora de ponerlo en práctica cuesta más.

Hemos de procurar siempre dar al prójimo en cualquier ámbito que nos encontremos (familia, empresa o sociedad) un trato cuando menos respetuoso y justo.

¿Pero podemos y debemos ir más allá? Sí, sí podemos y éste puede ser un buen propósito con el que empezar 2019.

 

 

¿Podemos construir empresas humanas y, a la vez, también humanizantes? Y ¿Cómo hacerlo?

 

Son varios los niveles de calidad humana que pueden darse en el trato a una persona. Distinguimos entre estos 5 niveles y al analizarlos veremos fácilmente qué empresa ES O NO ES HUMANA.

 

1.- MALTRATO
Una empresa en la que se maltrate, explote o manipule a la gente NO es una empresa HUMANA, en ella se dan:
  • Insultos, ofensas, acosos, humillaciones, discriminaciones injustas
  • Explotación de los trabajadores con horarios, salarios y jornadas abusivas
  • Manipulación, engañando o creando falsas expectativas

 

2.- INDIFERENCIA
Una empresa que se trate a la gente con indiferencia NO es una empresa HUMANA tampoco y ocurre cuando:
  • Se ve a las personas como meros «recursos humanos»
  • Se respetan derechos legales por temor a la penalización, pero no los derechos humanos en su totalidad
  • Se aparenta un interés falso por los demás, pues en realidad solo se considera a la gente por lo que produce
  • Se actúa con individualismo, sin más motivación que el propio interés

 

3.- JUSTICIA
El requisito mínimo para que una empresa sea humana es que se actúe con justicia con todas las personas y grupos implicados en la actividad de la empresa, sin favoritismos ni tratos de favor.

 

4.- CUIDADO
En una empresa verdaderamente humana no sólo hay justicia sino también cuidado de las personas. Y ello lo observamos cuando:
  • El cuidado exige empatía, compasión y ayuda
  • Estar pendiente de situaciones de vulnerabilidad y resolver en lo posible los problemas de las personas con las que se interactúa
  • Atender en lo posible los legítimos intereses de los demás
  • Pacificar discordias, armonizar conflictos, y aliviar emociones tóxicas
  • Fomentar relaciones y redes humanas de reciprocidad y cooperación

 

5.- BENEVOLENCIA

Una empresa que fomenta el desarrollo integral de las personas que la integran y la estima mútua, la cooperación y la voluntad de servicio.

 

 

Observando esta pirámide podemos fácilmente diagnosticar en qué situación se encuentra la empresa y, a partir de ahí, ir paso a paso escalando de un nivel a otro.

 

¿Qué es una empresa «humana»?

Una empresa humana es aquella en la que se trata a quiénes la forman o se relacionan con ella de un modo consistente con la condición humana.
Lo propio del ser humano es ser persona, esto es, alguien único e irrepetible, consciente y libre y dotado de dignidad.
Una empresa NO ES HUMANA si en ella no se respeta la dignidad humana. Ello ocurre cuando las personas se cosifican y son tratadas como meros «recursos humanos».

 

¿Cómo se consigue una empresa «humana»?

  • Dando a cada persona lo que es debido como persona (derechos innatos).
  • Tratando a todas las personas con el debido respeto.
  • Pagando las deudas contraídas en los términos y condiciones acordadas (derechos contractuales).
  • Cumpliendo con la palabra dada.
  • Siendo leal a los legítimos compromisos contraídos.
  • Actuando como buenos administradores de los bienes de la naturaleza y de los recursos disponibles.

 

¿Pero nos hemos de quedar siendo una empresa humana? ¿O podemos y debemos optar por ser una empresa humanizante?

Las empresas humanizantes van, sin embargo, más allá.

 

Una empresa es humanizante cuando actúa ayudando al desarrollo humano integral de toda la persona (desarrollo profesional y humano) y de todas las personas (desde la alta dirección a los trabajadores de baja cualificación profesional) involucradas en la empresa.
Las empresas humanizantes son aquellas que actúan con benevolencia, buscando y queriendo el bien de todos y cada uno de sus miembros y además actúan siempre con espíritu y sentido de servicio.
Las empresas humanizantes buscan prevenir y evitar discordias, conflictos y emociones tóxicas (envidias, rencores, etc.) que no hacen más que distorsionar enormemente a la organización en su conjunto.

 

¿Por qué construir empresas humanas y humanizantes?

Aspectos prácticos que nos ayudan a entender el porqué.

  • Es lo propio de toda institución humana
  • Es magnánimo
  • Fomenta la convivencia empresarial y hace grande a quién construye
  • Tiene buenas consecuencias (motivación y cooperación)
  • Impedir injusticias
  • Crear estructuras justas que favorezcan el cuidado y la benevolencia
  • Liderar justamente
  • Promover justicia, cuidado y benevolencia en los demás (empezando por los más cercanos)

 

No olvidemos que el germen de toda violencia es la injusticia. Así pues, es conveniente que la empresa tenga bien definida cuál es su misión y también fije un código ético que defina el nivel de calidad humana en el trato entre sus miembros.

Se trata de adoptar soluciones para prever y remediar, en la mayor medida de lo posible, las situaciones de maltrato y de injusticia que pueden aflorar en una organización y promover, a la vez, el cuidado de las personas, el sentir al otro como «otro yo».

 

Si queréis profundizar en el tema, os recomiendo la lectura de "Ética en la dirección de empresas" (1997) (español) y Human Foundations of Management (2014), Management Ethics: Placing Ethics at the Core of Good Management (2012) (inglés), por Prof. PhD. Domènec Melé.